¿Qué se enseña cuando se enseña?
por: Rosanna Nitsche Meli (Psic.)
http://www.terapiaycambio.cl/
Me enteré hace poco de la siguiente historia ocurrida en un colegio particular de Santiago.Como actividad escolar, por cierto una actividad importante dentro del currículum de este colegio, se les pidió a los niños de cuarto básico que escribieran un cuento de un mínimo de dos páginas.
Resultó una actividad interesante para la mayoría, a pesar de lo cual casi todos escribieron sólo el mínimo y otros hasta cuatro páginas.
Sin embargo, uno de los niños disfrutó enormemente la actividad, llegando a completar doce páginas de un cuento bien escrito y entretenido, además de ordenado en la presentación del cuaderno. Los errores de ortografía eran pocos y los corrigió con su madre en la casa.
Este niño estaba orgulloso de su trabajo, fue reconocido por sus compañeros quienes le preguntaban si quería ser escritor cuando grande.
Hasta aquí todo iba bien, el problema comenzó cuando la profesora les dijo que tenían que pasar el cuento “al limpio”, con lo que nuestro futuro escritor empezó a angustiarse ante la idea de volver a escribir las doce páginas.
El niño lo comentó con su madre, juntos revisaron lo escrito y les pareció que estaba muy ordenado. “Nunca me va a quedar mejor” dijo el niño.
La madre pensó que lo mejor era que su hijo solo enfrentara la situación y hablara con la profesora. Sin embargo, cuando el niño le dice a la profesora que a él y su mamá les parece que es muy largo para copiarlo de nuevo y que además está muy ordenado, la profesora sólo le indica que lo haga porque es OBLIGACIÓN.
La actividad de escribir un libro es una estrategia educativa muy buena. Promueve la creatividad, el uso del lenguaje, la práctica de la escritura, el razonamiento, la independencia.
La actitud de la profesora enseña todo lo contrario: Haz el mínimo esfuerzo; un desborde de creatividad te va a acarrear exceso de trabajo; a los profesores no se les pregunta, se les obedece; las cosas que no tienen explicación, simplemente son obligatorias.
Obviamente, esta profesora, como la mayoría de nosotros, debe haber estudiado en un colegio donde se fomentó poco la participación y el disentimiento de los niños, donde hubo muchas obligaciones y donde era mejor no preguntar ni cuestionar mucho.
Probablemente, en la universidad, el panorama no cambió mucho. Con suerte, habrá ido a alguna marcha estudiantil donde, de un muy mal modo, pudo ejercer su derecho a disentir.
Coherencia entre lo que se dice que se hace (preparar niños independientes, creativos, ciudadanos participativos y democráticos) y lo que se hace. La diferencia está en los pequeños detalles, en el criterio de cada profesor y, principalmente, en la consciencia de que los actos y las palabras de un adulto importante, como es un profesor, pueden calar muy hondo en un niño.
Este niño y su madre se sienten sin conducta posible:
el niño ya no se atreve a volver a hablar del tema con la profesora.
la madre no quiere hacer un problema particular y concreto de algo que le parece que atañe no sólo a su hijo.
Los conductos regulares de comunicación en el colegio obligarían a ir a hablar primero con la profesora ¿cuán probable es que la profesora pueda mirar el problema ampliamente, como un tema de educación que incluso podría tratar con sus colegas en alguna reunión? ¿O, por el contrario, se sentirá cuestionada y criticada por una madre “metiche”?
El niño, por lo pronto, ya encontró una solución. No lo va a pasar al limpio, pero tampoco va a decirlo. Total “lo más seguro es que la Miss no se dé ni cuenta”.
3 comentarios on "ESCUELA FAMILIA Y DEMOCRACIA"
Luego de leer el artículo me quedé pensando en el título ¿Qué se enseña cuando se enseña? e imaginé una variante utilizando un sinónimo de enseñar: "mostrar". Quedando el título ¿Qué se muestra cuando se muestra?...y esta profesora claramente "mostró" falta de criterio deteniéndose en la forma más que en el fondo del trabajo realizado. Son las arraigadas prácticas verticalista de la educación que se resisten a desaparecer y avanzar hacia un modelo diálogico de enseñanza-aprendizaje; modelo que se acerca más a las formas democráticas de interrelacionarse, donde las disensiones conforman parte del proceso de aprender.
Con respecto a lo anterior, me acordé de una situación que le aconteció a una familia conocida, pablo tiene 7 años y asiste a segundo básico de una escuela de Frutillar.
En clases de leguaje la profesora les dio como tarea escribir que animal les gustaría ser y justificar su respuesta, el niño dijo que a él no le gustaría ser ningún animal porque no quería que lo mataran, frente a esta respuesta, la profesora insistió en que tenia que decir que animal le gustaría ser, y criticando, según ella, su “flojera y falta de imaginación” le coloco un 1. Al llegar a casa, pablo muy triste le contó lo acontecido a su mamá, ella preguntó muy molesta: “¿qué disparate le dijiste a la profesora que te colocó un 1??, el niño sollozando le explica que él cumplió con la tarea encomendada y que su respuesta había sido:“yo no quiero ser animal porque no quiero que me maten, ni menos después que cuelguen mi cabeza en la pared del living de las casas”, frente a esto, la mamá del niño comenzó a relacionar hechos y se acordó que una amigo de la familia, que vive en la parcela de al lado, caza animales y tiene en su casa varias cabezas de ellos colgadas como trofeos... frente a esto ella se sintió muy avergonzada, reflexiono y pidió disculpas a pablo, posteriormente fue a conversar con la profesora.
Lo anteriormente descrito se puede deber a que todavía en la acción educativa no se ha dado el gran salto de un tipo de educación autoritaria a otra antiautoritaria en donde se hace efectivo un tipo de educación desde la libertad y para la libertad...algunos profesores continúan educando a través de métodos autoritarios donde el educador es el que sabe y el que establece todas las normas, dejando en el rol pasivo y de receptor a los alumnos...
Algunos profesores no conciben la autonomía del pensamiento de sus alumnos, al contrario, mientras más conocimientos ellos depositen en los “educandos” mejor alumnos serán y por ende tendrán mejores rendimiento.
Debemos cuestionar este tipo de educación autoritaria y poner en practica una relación mas cercana, reciproca y horizontal con los niños y niñas con los cuales trabajamos a diario, compartiendo roles y aprendiendo de ellos; debemos dejarlos pensar, imaginar y crear dentro de este mundo de “cosas dadas” del cual somos herederos.
Vanesa Hernández
Puerto Montt
Son muchas las lecturas posibles del relato, pero la que más me resuena tiene que ver con la forma en que se instalan y operan algunos "dispositivos", cómo promueven en su práctica valores que "naturalizan" y reproducen una relación subordinada y a la vez legitiman una serie de acciones arbitrarias e injustas como la que se describe en el texto. Como reflexión, creo que todos quienes trabajamos en instituciones de desarrollo debemos estar atentos y revisar permanentemente nuestra forma de ver y relacionarnos con otros, así como nuestra "manera de hacer" el trabajo, de tal manera de poder dar cuenta siempre de una práctica promotora de la igualdad y de la autonomía de las personas y grupos.
Aldo.
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